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martes, 12 de junio de 2012

Médicos de familia del Área Mancha Centro detectan consumo de riesgo de alcohol en el 16% de los jóvenes


Fuente: Comunicación Sanidad y Asuntos Sociales
Tras encuestar a más de 500 jóvenes de los tres Institutos de Alcázar de San Juan, constataron que los 12 años es la edad idónea para empezar a informar sobre sus perjuicios. 
Por el efecto botellón, el patrón de consumo ha dejado de ser mediterráneo para convertirse en anglosajón: beber bebidas de alta graduación hasta conseguir embriagarse.

Un interesante estudio sobre la situación actual del consumo de alcohol en adolescentes en Alcázar de San Juan (Ciudad Real) realizado por los médicos de Familia del Área Sanitaria ‘La Mancha Centro,’ Pilar Oliva y Leopoldo Vives, se ha alzado con el premio al mejor trabajo científico en el área de prevención y promoción de la salud en el XIII Congreso de Atención Primaria de Castilla-La Mancha, celebrado recientemente en Albacete.  

Entre todos los trabajos presentados, el comité científico de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) decidió otorgar el galardón a estos dos profesionales por la importancia que este estudio tiene para la comunidad. Y es que el trabajo premiado revela que es necesario hacer intervenciones en edades tempranas, siendo los 12 años la edad idónea para comenzar a informar a los adolescentes sobre los riesgos del alcohol, puesto que la edad de primer consumo es a los 13 años, pasando a un consumo habitual a los 15 años. 

Así mismo, los expertos valoraron el hecho de que, además de la ardua tarea de recopilación de datos y su análisis estadístico, los autores hicieran posteriormente promoción de la salud a través de charlas en el ámbito educativo para poner en conocimiento de los jóvenes los riesgos del consumo excesivo de alcohol.

Para llevar a cabo el estudio, los doctores Oliva y Vives encuestaron a 522 alumnos de entre 12 y 18 años procedentes de los tres institutos de Alcázar de San Juan (María Zambrano, Juan Bosco y Miguel de Cervantes Saavedra). Para ello, tomaron como referencia la Encuesta Estatal sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias.

Resultados preocupantes
Los resultados obtenidos apuntan a que un 16,04% de los jóvenes tiene consumo de riesgo según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Además, en este grupo un 30% dio positivo al test de CAGE (screening del síndrome de dependencia al alcohol) y repiten curso con mayor facilidad. 

De los 522 encuestados, un 70,45% ha probado el alcohol alguna vez en su vida, el 69% en el último año y un 46% en el último mes.

En cuanto a sexos, el trabajo revela que las mujeres se emborrachan más, tienen más problemas de relación por consumo de alcohol (sobre todo con su pareja y compañeros) y consumen tabaco más frecuentemente que los hombres.

Del mismo modo, el estudio detecta que casi el 50% de los jóvenes se ha visto en situación de peligro en un vehículo a causa del alcohol, y que el 68% de los encuestados consume alcohol en espacios públicos.

Escasa conciencia de riesgo
Según las conclusiones obtenidas por los autores, el consumo de alcohol en adolescentes preocupa por la temprana edad de su inicio, la escasa conciencia de riesgo (dentro del grupo de consumidores de riesgo solo el 17% cree que la cantidad de alcohol que beben les puede perjudicar), así como por el cambio de patrón de consumo debido al “efecto botellón”, que ha dejado de ser mediterráneo (bebidas de poca graduación que acompañan las comidas o celebraciones) para convertirse en consumo anglosajón (bebidas de alta graduación en grandes cantidades hasta conseguir embriagarse). 

Los autores destacan el “novedoso” papel que adquiere la mujer en el consumo y señalan que la prevención pasa por cumplir la normativa vigente sobre venta y consumo a menores. 
Con el estudio también detectaron que la información sobre el alcohol viene en primer lugar proporcionada por sus padres y después por los medios de comunicación, quedando en un tercer lugar los profesores. 

Los médicos de Familia del Área Mancha Centro, Pilar Oliva y Leopoldo Vives, han elaborado este estudio -que fue objeto de su trabajo de grado para finalizar su residencia entre noviembre de 2011 a mayo de 2012— en colaboración con otros dos médicos de Familia del Área Mancha Centro, los doctores García Tejada y Gómez-Pimpoyo Morales; con el jefe de Estudios de la Unidad Docente de Ciudad Real, C. Lozano Suárez; y el facultativo del Servicio de Anestesiología y Reanimación del Hospital Mancha Centro, Dr. Vázquez Ochoa.

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